sábado, 27 de noviembre de 2010

Aventuras en el camión

Un día regresando de la universidad a mi casa, iba yo en el autobús sentado en el tercer par de asientos del lado del chofer, yo iba del lado de la ventanilla, en los asientos al frente mío iban una señora en cada par de asientos pero sentadas del lado del pasillo.

Unas cinco o seis cuadras antes de que me bajase del camión, una chava subió a este, yo iba viendo hacia el exterior, pero siempre que para y sube gente al autobús yo volteo a ver a las personas por lo menos un momento, en ese momento la chava volteo y vio que la vi, entonces yo retiré la mirada por un momento y cuando ella se comenzó a mover para buscar un asiento, otra vez voltee a verla y vi que me volvió a ver y ella decidió sentarse junto a mí, entonces yo volví mi vista al exterior como estaba haciendo antes y me quede pensando:

- Mta mae, ya me  voy a bajar y viene y se sienta conmigo, no pudo escoger otro lado, eso me pasa por no moverme de la ventanilla.

El caso es que como ya me iba a bajar no quería tener que pedirle permiso a alguien para bajarme, aparte de que generalmente no me gusta que extraños se sienten conmigo, pero ya no me quedó de otra. Entonces el autobús continúo su recorrido y entonces me paré y le dije a la chava ¿me das permiso? y ella se movió hacia un lado y me dejo pasar.

Justo cuando ya estaba parado y me voltee para caminar hacia la puerta trasera del autobús, noté algo que me dejó sorprendido, el autobús estaba completamente vacío de los asientos atrás de mí, es decir, más de la mitad de él.

Eso quiere decir que la chava pudo sentarse en alguno de muchos lugares vacíos, como la gente normal, pero decidió sentarse junto a mí.

Eso me dejo una duda, ¿habrá querido que yo le hablara?

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